Por Henri Schmidt, CEO y fundador de VBTec/Visionbody, especialista en musculatura
Si buscas información sobre el entrenamiento EMS frente al gimnasio convencional, has llegado al lugar adecuado. Conozco de cerca tanto el mundo del fitness como la tecnología EMS.
He dedicado gran parte de mi vida a estudiar y trabajar en el sector del fitness y el bienestar, y hace ya muchos años incorporé la EMS. Todo empezó con mi fascinación por el cuerpo humano y, en especial, por la importancia de la masa muscular para combatir enfermedades, vivir más, sentirnos mejor y, por supuesto, vernos mejor. Como siempre digo, el músculo es vida, y creo que todo el mundo debería saberlo.
Pero basta de hablar de mí. Si estás aquí, probablemente te preguntes: «¿Sigo yendo al gimnasio o la EMS es esa herramienta secreta que me falta?»
Mi respuesta es sencilla: no tienes por qué elegir. Te explico por qué.
Entrenamiento tradicional en el gimnasio
Todos conocemos el gimnasio, ese templo de hierro, cables, máquinas, esfuerzo y sudor. Al hacer sentadillas, remo con mancuernas, curls de bíceps, peso muerto o ejercicios en polea, el cerebro envía impulsos eléctricos a través del sistema nervioso central para ordenar a los músculos que se contraigan. Este proceso se denomina reclutamiento muscular voluntario.
El reto del entrenamiento tradicional es que, durante una serie normal, el cuerpo tiende a ahorrar energía. Si no levantas tu carga máxima, el cerebro solo activa alrededor del 30 al 60 % de las fibras del músculo para completar el trabajo. Muchas fibras de alto umbral, las que aportan potencia, permanecen inactivas salvo que llegues al fallo absoluto. Pero entrenar al fallo depende de la genética, la recuperación y la capacidad para llevar el esfuerzo tan lejos. La fatiga también puede limitar el rendimiento y forzar continuamente el cuerpo hasta el límite puede aumentar el riesgo de lesión o sobreentrenamiento.
Combinada con movimiento, la EMS permite reclutar casi todas las fibras musculares a la vez y alcanzar internamente, en el propio tejido, una intensidad similar al entrenamiento al fallo incluso con ejercicios sencillos y de bajo impacto.
La diferencia EMS: entrenar con más inteligencia, no solo con más esfuerzo
La electroestimulación muscular, o EMS, es un método que transmite impulsos eléctricos precisos y de baja frecuencia directamente a los nervios motores mediante un traje especial.
¿Qué hace de forma distinta al gimnasio convencional? Ayuda a superar los mecanismos naturales de ahorro energético del cuerpo.
Si quieres comprender mejor cómo contribuye a la hipertrofia y la activación muscular, consulta la guía de Visionbody sobre desarrollo muscular con EMS.
El cuerpo está diseñado para ser eficiente y no quiere utilizar todas las fibras si no es necesario. La EMS ayuda a activar simultáneamente un porcentaje mucho mayor. Con la tecnología EMS+EMA de VISIONBODY, por ejemplo, trabajamos hasta el 98 % de las fibras al mismo tiempo, incluidos músculos profundos difíciles de alcanzar con una barra.
La diferencia más llamativa es la intensidad de las contracciones. En una sesión EMS de 20 minutos, el músculo recibe un trabajo equivalente a unas tres o cuatro horas de entrenamiento convencional, pero sin cargas pesadas sobre la columna y las articulaciones.
La combinación perfecta: no tienes que elegir entre EMS y gimnasio
En mi opinión, la EMS no pretende convertirte en una persona sedentaria ni sustituir el movimiento funcional. No es una salida fácil: queremos que mantengas un estilo de vida saludable y activo. Por eso se llama entrenamiento EMS, no estar sentado con EMS. Es una herramienta para entrenar con más eficiencia, ahorrar tiempo, perder peso, mejorar la recuperación, ganar masa muscular con mayor rapidez y optimizar las conexiones neuromusculares. Integra siempre el traje en tu rutina, ya sea actual o nueva. Puedes correr, hacer ejercicios sencillos, utilizarlo en pilates, jugar al golf o al baloncesto, o llevarlo al gimnasio.
Cómo encajar el fitness en una vida ocupada
Ir al gimnasio exige mucho tiempo entre el desplazamiento, cambiarse, entrenar entre 60 y 90 minutos y ducharse. Por eso a muchas personas les cuesta mantener la constancia. Aquí puede ayudar la EMS: profesionales con agendas exigentes, padres cansados, personas mayores, gente con poco tiempo o quienes no pueden hacer ejercicios de alto impacto pueden beneficiarse de una sesión de cuerpo completo de 20 minutos. Si no puedes ir al gimnasio, un sistema EMS te permite llevarlo a casa.
La ciencia, de forma sencilla: cómo se activan los músculos
Durante el entrenamiento tradicional, el cuerpo sigue el principio del tamaño de Henneman. En términos sencillos, primero recluta fibras pequeñas y lentas y solo recurre a las fibras rápidas, grandes y potentes cuando la carga aumenta o el músculo se fatiga.
La EMS ayuda a alcanzar una activación muscular óptima sin llevar el esfuerzo al límite, con independencia de las cargas externas que utilices.
Preguntas habituales: ¿es demasiado bueno para ser verdad?
Cuando alguien oye hablar por primera vez de EMS puede pensar que es otra herramienta que promete objetivos físicos sin esfuerzo.
Lo he dicho mil veces y lo repetiré: la EMS no es magia ni fomenta un estilo de vida poco saludable. Sigues necesitando dormir bien, comer mejor y mantenerte activo. Es una herramienta que puede ayudarte a alcanzar antes tus objetivos, una forma moderna de entrenar que, utilizada correctamente, también puede mejorar el estado general del organismo.
¿Crea la EMS músculo «falso»?
No. La hipertrofia conseguida mediante EMS es tejido real y funcional. El músculo no distingue entre una señal eléctrica enviada por el cerebro y otra procedente de un traje, sino que responde a la tensión de la contracción y a la recuperación. Aun así, para que ese músculo sea útil debes desarrollarlo combinando EMS y movimiento funcional.
Una nota sobre seguridad
Visionbody cuenta con certificación TÜV y autorización de la FDA, además de monitorización ECG integrada y ajustes individuales de intensidad. La EMS es segura para la mayoría de adultos sanos. No se recomienda a personas con marcapasos, mujeres embarazadas ni a quienes padecen determinadas afecciones neurológicas. Si tienes alguna preocupación médica, consulta con un profesional sanitario antes de empezar.
Reflexión final
La EMS no ha llegado para sustituir el gimnasio, sino para hacerlo evolucionar y conseguir que el entrenamiento sea más eficiente y específico.
Tanto si quieres perder peso, ganar músculo, mantenerte en forma o simplemente moverte sin dolor, la combinación de movimiento voluntario y electroestimulación muscular es una de las más eficaces que he visto en décadas de experiencia. Por eso creé Visionbody: quiero darte herramientas para comprender mejor tu cuerpo y lograr resultados que antes parecían reservados a deportistas o personas capaces de entrenar cuatro horas al día.
Referencias
- Effects of Whole-Body Electromyostimulation versus High-Intensity Resistance Exercise on Body Composition and Strength: A Randomized Controlled Study
- The resilience of the size principle in the organization of motor unit properties in normal and reinnervated adult skeletal muscles, PubMed