Hay una idea errónea muy extendida de la que conviene desprenderse: que el entrenamiento de fuerza a partir de los 50 consiste principalmente en evitar el deterioro físico.
Puede tratarse de eso, pero también puede ir mucho más allá. El ejercicio físico para un envejecimiento activo consiste, en definitiva, en mantener la fuerza y la capacidad física necesarias para seguir haciendo las cosas que te gustan.
Quizá quieras ganar fuerza para tu próxima excursión de senderismo. Llevar el equipaje con más facilidad. Mejorar tu swing de golf. Sentirte más seguro al levantarte del suelo. Seguir montando en bicicleta, esquiando, nadando o viajando. O, simplemente, mantener la capacidad física para decir «sí» cuando se presente una oportunidad.
La fuerza es útil porque se aplica a los movimientos cotidianos.
Una importante revisión Cochrane, en la que se analizaron 121 ensayos aleatorios con 6.700 personas mayores, reveló que el entrenamiento de resistencia progresiva producía mejoras significativas en la fuerza muscular y la función física. La revisión también puso de manifiesto mejoras en parámetros como la velocidad de la marcha, el tiempo en la prueba «Timed Up-and-Go», la capacidad para levantarse de una silla y subir escaleras.
Esa es una distinción importante.
El entrenamiento de fuerza no se limita a lo que ocurre dentro del gimnasio. La razón para desarrollar fuerza es, en última instancia, lo que esa fuerza te permite hacer fuera de él.
Las investigaciones más recientes siguen respaldando los beneficios del entrenamiento de resistencia en las personas mayores. Una revisión publicada en 2025 en la revista *Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle* analizó los datos científicos relativos al entrenamiento de fuerza con cargas más pesadas en personas mayores y destacó mejoras en la fuerza máxima, la velocidad de desarrollo de la fuerza y el rendimiento físico.
La conclusión es alentadora: los músculos siguen siendo capaces de adaptarse al entrenamiento.
La cuestión no es si deberías dejar de plantearte retos a partir de los 50, sino cómo hacerlo de forma adecuada.